Introducción
La obesidad contribuye al desarrollo de enfermedad renal crónica (ERC) a través de diversos mecanismos fisiopatológicos, entre ellos la hipertensión arterial, que debido al aumento en la resistencia vascular periférica y el volumen sanguíneo genera daño a los vasos sanguíneos renales y afecta la capacidad de filtración glomerular1. La obesidad representa un problema de salud creciente en todo el mundo y es causa del 10.8% de las muertes globales; en México, afecta a uno de cada tres adultos, y el Estado de Tlaxcala no es la excepción2,3. Además de ser un factor de riesgo significativo para comorbilidad como diabetes e hipertensión, esta enfermedad constituye uno de los principales problemas de salud pública en el país4. La prevalencia de los factores de riesgo cardiovascular aumentan con la edad y es mayor en individuos con menor nivel educativo. La obesidad, se ha correlacionado positivamente con el grado de inflamación sistémica, independientemente del control glucémico5. La hiperglucemia crónica asociada a la diabetes conduce a nefropatía diabética6. La obesidad es el resultado de una compleja interacción de genes y ambiente, donde los cambios en la alimentación y el estilo de vida asociados con la urbanización y el desarrollo de las sociedades han favorecido la expresión de genes predisponentes a la obesidad, lo cual ha modificado los patrones de salud y enfermedad de las poblaciones, incrementando tanto la morbilidad como la mortalidad. El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE) clasifica a la obesidad entre las 20 principales causas de enfermedad en Tlaxcala, afectando principalmente a la población de 25 a 44 años de edad7. El síndrome metabólico, una condición a menudo asociada con la obesidad, incluye hipertensión, hiperglucemia, dislipidemia y resistencia a la insulina, todos ellos factores de riesgo para desarrollar ERC8–10. Estos datos subrayan la importancia de implementar una intervención de detección temprana y manejo oportuno. En este contexto, el presente estudio de investigación adquiere relevancia, en especial en el marco del Día Mundial del Riñón, con el objetivo general de obtener un panorama integral de la prevalencia de sobrepeso y obesidad en la población de Tlaxcala y su asociación con la ERC.
Método
Durante el del Día Mundial del Riñón de 2024, llevado a cabo la segunda semana del mes de marzo, se realizaron pruebas diagnósticas a población general que decidió participar de manera voluntaria. Se obtuvieron datos a partir de la historia clínica, mediciones antropométricas (peso, talla, índice de masa corporal [IMC], índice cintura-cadera) y antecedentes patológicos y heredofamiliares. Las evaluaciones fueron realizadas por personal capacitado.
Criterios de inclusión
Se incluyeron participantes exclusivos del Día Mundial del Riñón de 2024, residentes en Tlaxcala, mayores de 18 años y que firmaran el consentimiento informado.
Criterios de exclusión
Se excluyeron embarazadas, menores de 18 años, pacientes que no contaran con datos completos para la evaluación, residentes en otro Estado o que no otorgaran el consentimiento informado.
Muestras
Se recolectaron muestras de orina y una gota de sangre en cada participante, para medir los niveles de microalbuminuria, hemoglobina glucosilada (HbA1c) y creatinina sérica, y se estimó la tasa de filtración glomerular (TFG). Para determinar la HbA1c se utilizó un analizador POC Clover A1cTM con cartucho de prueba Clover A1c Plus; el equipo lector de tiras de orina fue TC-201 y la creatinina se midió con StatSensorTM.
Análisis de los datos
La información se registró en una base de datos y fue procesada con el software estadístico IBM SPSS versión 22. Se aplicaron medidas de tendencia central y dispersión; los datos se separaron por sexo. Se correlacionaron las variables IMC, circunferencia de cintura, microalbuminuria, TFG y HbA1c, y se aplicó el coeficiente de correlación para evaluar la relación entre variables continuas, como IMC y circunferencia de la cintura con HbA1c, y la asociación entre la microalbuminuria y la TFG.
Resultados
Se estudiaron 463 participantes, con un IMC promedio basado en la clasificación de la Organización Mundial de la Salud de 26.9 ± 5.4; se encontró bajo peso en 14 (3%), peso normal en 154 (33.3%), sobrepeso en 171 (36.9%) y obesidad en 124 (26.8%). El sobrepeso fue mayor en las mujeres (97; 21%) que en los hombres (74; 16%); también la obesidad fue mayor en las mujeres (79; 17.1%) que en los hombres (45; 9.7%) (tabla 1).
Tabla 1. Prevalencia de sobrepeso por sexo (n = 463)
| Sexo | Bajo peso | Peso normal | Sobrepeso | Obesidad | Total | |||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| n | % | n | % | n | % | n | % | n | % | |
| Femenino | 9 | 1.9 | 91 | 19.7 | 97 | 21.0 | 79 | 17.1 | 276 | 59.6 |
| Masculino | 5 | 1.1 | 63 | 13.6 | 74 | 16.0 | 45 | 9.7 | 187 | 40.4 |
| Total | 14 | 3.0 | 154 | 33.3 | 171 | 36.9 | 124 | 26.8 | 463 | 100.0 |
En 201 participantes mujeres (72.8%), la circunferencia de cintura superó los 80 cm, lo que indica un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas En el caso de los hombres, 122 (65.2%) presentaron una circunferencia de cintura mayor de 90 cm.
El índice cintura-cadera mostró una mayor prevalencia de riesgo alto en el sexo femenino (tabla 2), con un 60.1%, lo que sugiere un incremento en la probabilidad de presentar enfermedades cardiovasculares, metabólicas y crónicas. En los participantes de sexo masculino, el riesgo alto se identificó en el 15%, mientras que el 63.1% presentaron un riesgo bajo (tabla 3).
Tabla 2. Índice cintura-cadera, distribución por sexo
| Sexo | Circunferencia de cintura (cm) | Índice cintura-cadera (grado de adiposidad central) | |||
|---|---|---|---|---|---|
| n | % | Prevalencia de riesgo | n | % | |
| Femenino | |||||
| Normal (< 80 cm) | 75 | 27.2 | Riesgo bajo | 52 | 18.8 |
| Riesgo EC (> 80 cm) | 201 | 72.8 | Riesgo moderado | 58 | 21 |
| Total | 276 | 100 | Riesgo alto | 166 | 60.1 |
| Masculino | |||||
| Normal (< 90 cm) | 65 | 34.8 | Riesgo bajo | 118 | 63.1 |
| Riesgo EC (> 90 cm) | 122 | 65.2 | Riesgo moderado | 41 | 21.9 |
| Total | 187 | 100 | Riesgo alto | 28 | 15 |
|
nEC: enfermedades crónicas. |
|||||
Tabla 3. Relación porcentual de la circunferencia de cintura y el grado de adiposidad central
| Sexo | Circunferencia de cintura (cm) | Índice cintura-cadera (grado de adiposidad central) | |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Normal | Riesgo EC | Total | % | Riesgo bajo | Riesgo moderado | Riesgo alto | Total | % | |
| Femenino | |||||||||
| Bajo peso | 8 | 1 | 9 | 3.3 | 5 | 4 | 0 | 9 | 3.3 |
| Normal | 53 | 38 | 91 | 33 | 26 | 22 | 43 | 91 | 33 |
| Sobrepeso | 11 | 86 | 97 | 35.1 | 14 | 18 | 65 | 97 | 35.1 |
| Obesidad | 3 | 76 | 79 | 28.6 | 7 | 14 | 58 | 79 | 28.6 |
| Total | 75 | 201 | 276 | 100 | 52 | 58 | 166 | 276 | 100 |
| Masculino | |||||||||
| Bajo peso | 5 | 0 | 5 | 2.7 | 5 | 0 | 0 | 5 | 2.7 |
| Normal | 45 | 18 | 63 | 33.7 | 51 | 12 | 0 | 63 | 33.7 |
| Sobrepeso | 13 | 61 | 74 | 39.6 | 45 | 18 | 11 | 74 | 39.6 |
| Obesidad | 2 | 43 | 45 | 24.1 | 17 | 11 | 17 | 45 | 24.1 |
| Total | 65 | 122 | 187 | 100 | 118 | 41 | 28 | 187 | 100 |
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nEC: enfermedades crónicas. |
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En 74 hombres con sobrepeso se encontró TFG disminuida, microalbuminuria (30-150 mg/l) en el 31% y HbA1c > 6% en el 7.5%; 45 hombres con obesidad presentaron TFG disminuida, microalbuminuria en el 17.6% y HbA1c > 6% en el 4.8% (Fig. 1).
Figura 1. Relación de sobrepeso, obesidad y marcadores de daño renal en hombres.
De las mujeres, 97 (35.1%) presentaron sobrepeso y 79 (28.6%) obesidad. En este grupo se encontró microalbuminuria en el 21.7% con sobrepeso y el 18.5% con obesidad. En cuanto a la HbA1c, en el grupo de mujeres con sobrepeso se encuentra un aumento del 6.5% de valores superiores de hemoglobina glicosilada y 5.8% de aquellas con obesidad (Fig. 2).
Figura 2. Relación de sobrepeso, obesidad y marcadores de daño renal en mujeres.
Discusión
Los estudios demuestran una relación directa entre el grado de adiposidad visceral y el deterioro de la función renal, lo cual está mediado en gran parte por citocinas proinflamatorias circulantes11. En este estudio no se evaluó la adiposidad visceral, pero el índice cadera-cintura fue más frecuente en mujeres con > 80 cm y en hombres con < 90 cm. Esto se ha corroborado en cirugía bariátrica, cuyo principal hallazgo en cuanto a función renal es su mejora en relación con la pérdida de masa grasa y la disminución de la superficie corporal12.
En los individuos obesos se produce hiperfiltración glomerular compensatoria para mantener la elevada carga metabólica del incremento de peso corporal. El aumento de la presión intraglomerular puede dañar los riñones y elevar el riesgo de ERC a largo plazo13. En especial en las mujeres, en las que la obesidad desempeña un papel importante en el deterioro de salud, afecta negativamente su calidad de vida y reduce de manera significativa su expectativa de vida14.
Como se ha demostrado, la diabetes mellitus es una enfermedad crónica y compleja que requiere atención médica continua con estrategia de reducción de riesgos multifactoriales, así que la educación y el apoyo continuo en la prevención y el autocontrol de la diabetes son fundamentales para prevenir complicaciones agudas y reducir el riesgo a largo plazo, como lo es la ERC15.
Un adecuado control glucémico revierte las alteraciones renales en etapas iniciales y disminuye el deterioro microangiopático. El intento de obtener un control óptimo de la glucemia requiere conocer y tratar las alteraciones provocadas por el ambiente urémico16. Este estudio demuestra la importancia de la detección temprana de cambios en la HbA1c y de los antecedentes personales de cada paciente. El riesgo relativo de insuficiencia renal en los pacientes diabéticos es 25 veces mayor que en los no diabéticos, constituyendo la principal etiología de la ERC (30.4%), seguida de la hipertensión arterial y la glomerulonefritis crónica17.
La hipertensión arterial ha demostrado ser un factor de riesgo modificable para ERC, independientemente de la función renal basal, la edad y la excreción urinaria de albúmina18. Esto nos lleva a abrir más investigaciones sobre el tamizaje de los pacientes tomando en cuenta su presión arterial, así como los antecedentes heredofamiliares, con el aumento de la tasa de obesidad en Tlaxcala como predictor de ERC. Para clasificar la obesidad se ha demostrado que el índice cintura-cadera es superior al IMC19. Asimismo, hay estándares establecidos que ayudan a evaluar la grasa visceral y el aumento de probabilidad de presentar enfermedades crónicas20. Como se observó en este estudio, la población tlaxcalteca muestra una prevalencia incrementada de grasa visceral, obesidad y microalbuminuria, principalmente las mujeres, lo cual se ha relacionado con herencia mendeliana. Se han asociado el síndrome metabólico y la obesidad con un aumento del nitrógeno ureico en sangre y una disminución de la filtración glomerular; por otra parte, la hipertensión y la diabetes se han asociado con un aumento del índice albúmina-creatinina y mayor riesgo de microalbuminuria, así como la ERC con un aumento de los triglicéridos21. Este estudio identificó la frecuencia de presentación de cada componente, siendo más evidente en mujeres, y la correlación de sobrepeso y obesidad con microalbuminuria e incremento de la HbA1c.
El campo de investigación es muy amplio en síndrome metabólico y lesión renal; sin embargo, un punto final es contribuir con estrategias que permitan prevenir y ralentizar la progresión de la enfermedad. Se han descrito estrategias dirigidas a mejorar los cambios estructurales, hemodinámicos y metabólicos que ocurren en la obesidad y la lesión renal relacionada con ella; las características clínico-patológicas de la glomerulopatía asociada a obesidad; y los posibles factores adicionales o predisponentes que pueden hacer que los pacientes sean más susceptibles a desarrollar insuficiencia compensatoria estructural o funcional renal y lesiones posteriores22.
Se ha demostrado que cuando el IMC supera los 25 kg/m2 aumenta progresivamente el riesgo de disminución del filtrado glomerular23. El tamizaje en una población como Tlaxcala tiene como beneficio la implementación de intervenciones que pueden reducir la progresión del daño renal y disminuyen la tasa de eventos cardiovasculares, por lo que la búsqueda de enfermedades y componentes asintomáticos ayuda a evitar complicaciones24.
Conclusiones
Abordar la alta prevalencia de sobrepeso y obesidad mediante estrategias integrales de prevención es crucial para reducir el riesgo de ERC. Se destaca la necesidad de estrategias de prevención, como la implementación de programas educativos, el fomento de la actividad física, el monitoreo médico continuo y las políticas de salud pública que puedan contribuir significativamente a mejorar la salud de la población en Tlaxcala. Estos datos son fundamentales para informar políticas de salud pública basadas en la evidencia y desarrollar intervenciones efectivas que contribuyan a mejorar la calidad de vida y reducir la carga económica y social asociada con la ERC y la obesidad en la región.
Financiamiento
Los autores declaran que este trabajo se realizó con recursos propios.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
Consideraciones éticas
Protección de personas y animales. Los autores declaran que los procedimientos seguidos se conformaron a las normas éticas del comité de experimentación humana responsable y de acuerdo con la Asociación Médica Mundial y la Declaración de Helsinki. Los procedimientos fueron autorizados por el Comité de Ética de la institución.
Confidencialidad, consentimiento informado y aprobación ética. Los autores han seguido los protocolos de confidencialidad de su institución, han obtenido el consentimiento informado de los pacientes, y cuentan con la aprobación del Comité de Ética. Se han seguido las recomendaciones de las guías SAGER, según la naturaleza del estudio.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificial. Los autores declaran que no utilizaron ningún tipo de inteligencia artificial generativa para la redacción de este manuscrito.