Introducción
Las infecciones del tracto urinario (ITU) son un importante problema de salud pública y ampliamente reconocido en el ámbito clínico, afectando tanto a mujeres como a hombres de diversas edades. Estas infecciones pueden variar desde cistitis simples hasta condiciones más graves, como la pielonefritis. Su diagnóstico y tratamiento son de vital importancia, ya que la evolución de estas patologías puede implicar desde leves molestias hasta complicaciones graves que impactan la calidad de vida del paciente y, en algunos casos, llevan a la muerte1. La ITU puede involucrar una o más estructuras del tracto urinario, siendo las más comunes la cistitis y la pielonefritis. Las presentaciones clínicas también pueden variar considerablemente. El cuadro sintomático típico incluye disuria, polaquiuria, tenesmo y orina fétida. En algunos casos, pueden presentarse síntomas sistémicos como fiebre, escalofríos, malestar general y dolor en los flancos, que sugieren una infección más grave2. De acuerdo con el consenso Delphi, el diagnóstico de ITU se establece a través de una combinación de síntomas clínicos, hallazgos en exámenes de orina y cultivos. Para calificar como ITU, el paciente debe presentar al menos ocho puntos en una escala específica que evalúa signos, síntomas y criterios sistémicos. Esta estratificación permite una mejor objeción en el diagnóstico y el tratamiento, facilitando la identificación de los casos más graves que requieren atención especializada3.
En todo el mundo se estima que entre el 50% y el 60% de las mujeres de edad adulta experimentarán al menos un episodio de ITU a lo largo de su vida. Las tasas de incidencia son particularmente altas en dos grupos etarios: adolescentes jóvenes (14-24 años) y adultos mayores de 65 años. En México, las ITU han sido identificadas como la segunda causa de morbilidad, con millones de casos reportados anualmente4. Esto subraya no solo la prevalencia de estas infecciones, sino también la carga que representan sobre el sistema de salud, que se ve presionado por la necesidad de recursos y atención para su manejo.
La resistencia bacteriana es uno de los desafíos más críticos en el tratamiento de las ITU. Se ha observado que muchas cepas bacterianas, especialmente Enterobacteriaceae, presentan multirresistencia y resistencia extendida.
La hipoalbuminemia ha demostrado ser un marcador predictivo importante de mal pronóstico en los pacientes con ITU, asociándose a mayor morbilidad y complicaciones asociadas a infecciones. La albúmina, como principal proteína plasmática, tiene un papel fundamental en la respuesta inmunitaria y en la farmacocinética de los antimicrobianos. La disminución de sus niveles puede reflejar no solo un estado nutricional comprometido, sino también la presencia de inflamación aguda o crónica.
Nuestros objetivos fueron identificar otros factores clínicos y demográficos que puedan influir en la hipoalbuminemia y el desarrollo de infecciones complicadas, así como analizar la resistencia bacteriana a los antibióticos en los patógenos aislados de adultos mayores con ITU complicadas y evaluar los desenlaces clínicos en relación con la hipoalbuminemia en este grupo de pacientes.
Método
Tipo de estudio
El diseño del estudio fue observacional, descriptivo, transversal y retrospectivo.
Sede y periodo
La investigación se llevó a cabo en el Hospital General Regional No. 58, IMSS León, Guanajuato, México, en el periodo del 1 de diciembre de 2023 al 30 de septiembre de 2024.
Tamaño de la muestra
Se calculó el tamaño de la muestra utilizando el programa OpenEpi, considerando una proporción para un nivel de confianza del 95% y un poder estadístico del 80%, y estimando unas pérdidas del 20%. Lo anterior resultó en una muestra de 207 pacientes.
Fuente de los datos
Los datos de los pacientes se obtuvieron de sus expedientes en formato físico (en el área de archivo) y electrónico (sistema PHEDS), y la selección de los casos se realizó de manera no probabilística, utilizando un muestreo por casos consecutivos.
Criterios de inclusión
Adultos mayores con ITU complicada adquirida en la comunidad, hospitalizados en el área de medicina interna, urocultivo en las primeras 48 horas de su ingreso y determinación de albúmina a las 48 horas del ingreso.
Criterios de exclusión
Pacientes con factores de riesgo para patógenos multidrogorresistentes (MDR), antecedentes de urocultivo con patógeno MDR, hospitalización previa en los últimos 90 días, uso reciente de antimicrobianos (betalactámicos de amplio espectro, quinolonas, trimetoprima-sulfametoxazol, en los últimos 90 días), obstrucción urinaria, enfermedad renal crónica KDIGO G5 o cirrosis hepática.
Criterios de eliminación
Pacientes con urocultivos contaminados y pacientes con segundo o tercer episodio de ITU complicada en el año.
Aspectos éticos
Se obtuvo la autorización de los Comités de Ética y de Investigación del hospital, así como un número de registro.
Análisis estadístico
Se realizó un análisis descriptivo de cada una de las variables. Para las cualitativas se calcularon las frecuencias absolutas y relativas, y para las cuantitativas se calcularon la media y la desviación estándar; previamente se realizó una prueba de normalidad de Shapiro-Wilk. Se exploró su asociación mediante la prueba χ2 y se calcularon las odds ratio (OR) con su intervalo de confianza del 95% (IC 95%). Se compararon las medianas con la prueba t de Student y se consideró significancia estadística con un valor de p < 0.05. Los análisis se realizaron en SPSS® versión 20.0
Resultados
Se analizaron 207 pacientes, con un promedio de edad de 73 años (media: 73.07 años). El grupo estuvo compuesto por un 47.8% de hombres y un 52.2% de mujeres. El motivo principal de hospitalización en el área de medicina interna fue ITU complicada, que representó el 75.4% de los casos. En cuanto al índice de masa corporal, la media fue de 28.60, con una desviación estándar de 4.20, y el 20% de los adultos mayores presentaron obesidad y otras comorbilidades (Tabla 1). El motivo de ingreso por el área de urgencia fue la ITU complicada, que se presentó en el 76.3% de los casos. Dentro de este grupo, el 89.9% presentó cistitis y el 10.1% pielonefritis. Además, el 78.3% de los pacientes desarrollaron sepsis, mientras que el 21.7% sufrieron choque séptico (Tabla 2).
Tabla 1. Comorbilidad de los adultos mayores incluidos en el estudio
| Variable | Media ± DE | Porcentaje |
|---|---|---|
| Hipertensión arterial | 1.65 ± 1.47 | 65.2% |
| Diabetes mellitus tipo 2 | 1.60 ± 1.49 | 60.9 % |
| Enfermedad renal crónica | 1.15 ± 1.36 | 15.9% |
| Enfermedad cardiaca | 1.11 ± 1.32 | 11.6% |
| Cáncer | 1.07 ± 1.26 | 7.2% |
| Hipotiroidismo | 1.07 ± 1.26 | 7.2% |
| Evento vascular cerebral | 1.05 ± 1.23 | 5.8% |
| Hipertrofia prostática benigna | 1.05 ± 1.23 | 5.8% |
| Enfermedad pulmonar obstructiva crónica | 1.02 ± 1.16 | 2.9% |
| Artritis reumatoide | 1.02 ± 1.16 | 2.9% |
| Epilepsia | 1.01 ± 1.12 | 1.4% |
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DE: desviación estándar. |
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Tabla 2. Tipos de infección del tracto urinario y complicaciones (n = 207)
| Variable | n | Porcentaje |
|---|---|---|
| Cistitis | 186 | 89.9% |
| Pielonefritis | 21 | 10.1% |
| Sepsis | 162 | 78.3% |
| Choque | 45 | 21.7% |
Respecto a los patógenos más comunes, encontramos que el 75.7% (n = 81) de los casos fueron por Escherichia coli, seguido de Klebsiella pneumoniae con un 8.4% (n = 9); el resto estuvo causado por otras enterobacterias. Se encontraron bacterias productoras de betalactamasas de espectro extendido (BLEE) en un 73% (n = 77) de los casos.
Todos los pacientes presentaron hipoalbuminemia en un primer momento; el 67.6% tenían diagnóstico de anemia leve a moderada y el 4.8% presentaban anemia grave. Por otro lado, el 50.4% mostró leucocitosis (Tabla 3).
Tabla 3. Datos bioquímicos de los adultos mayores incluidos en el estudio
| Variable | Media ± DE |
|---|---|
| Albumina (g/dl) | 2.84 ± 0.56 |
| Hemoglobina (g/dl) | 11.55 ± 2.78 |
| Leucocitos (por µl) | 14.14 ± 6.79 |
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DE: desviación estándar. |
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Se identificó la presencia de bacterias productoras de BLEE en 128 pacientes. Referente al uso de antibióticos, la muestra presentó mayor resistencia antimicrobiana a las penicilinas (87.9%), las cefalosporinas (72.5%) y la azitromicina (65.2%) (Tabla 4). Las especies bacterianas identificadas con mayor frecuencia fueron E. coli (76.3%), seguidas de K. pneumoniae (7.2%) y Klebsiella oxytoca (4.8%).
Tabla 4. Frecuencia de resistencia antibiótica en patógenos multidrogorresistentes (n = 207)
| Variable | n | Porcentaje |
|---|---|---|
| Penicilinas | 182 | 87.9% |
| Cefalosporinas | 150 | 72.5% |
| Azitromicina | 135 | 65.2% |
| Quinolonas | 66 | 31.9% |
| Trimetoprima-sulfametoxazol | 47 | 22.7% |
| Tetraciclinas | 35 | 15.5% |
| Aminoglucósidos | 33 | 15.9% |
| Carbapenémicos | 23 | 11.1% |
| Uropenicilinas | 20 | 9.7% |
| Nitrofurantoina | 17 | 8.2% |
| Vancomicina | 8 | 3.9% |
De los 158 pacientes hospitalizados por ITU complicada, 139 (87.9%) recibieron el alta médica. Por su parte, de los 49 pacientes ingresados por otras etiologías, 37 (75.5%) alcanzaron el mismo desenlace.
Mediante la prueba de χ2 se identificaron como factores de riesgo para desarrollar ITU la presencia de hipoalbuminemia (p = 0.000), el recuento de leucocitos (p = 0.011), la presencia de anemia (p = 0.001) y la infección por E. coli (p = 0.001) (Tabla 5). No se encontró asociación entre los niveles de albúmina y las ITU complicadas. Las correlaciones entre las variables clínicas y el coeficiente de correlación de Spearman mostraron una correlación positiva entre la albúmina y el desenlace (rho = 0.223, p = 0.001), el recuento de leucocitos (rho = 0.183, p = 0.008) y la presencia de anemia (rho = 0.187, p = 0.007); una correlación negativa entre la ITU complicada y el desenlace (rho = –0.128, p = 0.066), y una correlación positiva en presencia de sepsis (rho = 0.206, p = 0.003) y choque (rho = –0.206, p = 0.003).
Tabla 5. Factores de riesgo asociados a infección del tracto urinario complicada
| Hipoalbuminemia (n = 107) | Albúmina sérica al egreso (n = 100) | χ2 | p | OR | |
|---|---|---|---|---|---|
| ITU | 87 | 71 | 12.19 | 0.000 | 0.29 |
| Recuento de Leucocitos | 107 | 96 | 8.99 | 0.011 | 0.48 |
| Anemia | 84 | 66 | 16.169 | 0.001 | 1.75 |
| Especie | 81 | 77 | 26.09 | 0.001 | 2.55 |
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ITU: infección del tracto urinario; OR: odds ratio. |
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Discusión
La literatura indica que la incidencia de ITU es bastante baja en las personas jóvenes; sin embargo, se observa un aumento significativo en las de 65 a 75 años, tanto en hombres como en mujeres. Esta tendencia podría explicarse por la mayor susceptibilidad de los adultos mayores a las ITU, atribuida al uso de catéter urinario, la prevalencia de bacteriuria asintomática y la presencia de orina residual1. Hu et al.2 afirman que la incidencia de las ITU aumentará en los próximos años. En este estudio, se usó el corte de < 3 g/dl para definir hipoalbuminemia, al igual que otros investigadores que asociaron los niveles de albúmina como marcador pronóstico en la endocarditis infecciosa3, o como factor de riesgo para presentar bacteriemia por neumonía adquirida en la comunidad4. La albúmina, como proteína plasmática, desempeña un papel crucial en la homeostasis y en la respuesta inmunitaria. Por lo tanto, unos niveles adecuados de albúmina podrían reflejar un estado nutricional óptimo y, a su vez, una respuesta inmunitaria más efectiva. La población analizada tuvo una predominancia de mujeres, similar a lo observado por otros autores5. La comorbilidad más frecuentes incluyó hipertensión arterial sistémica y diabetes tipo 2, ambos factores de riesgo bien documentados para el desarrollo de ITU. Además, hasta un cuarto de la población presentó tres o más afecciones en comorbilidad, en concordancia con lo que refieren Madrazo et al.6 en su estudio realizado en 2023. El 20% de los pacientes presentaron obesidad, coincidiendo con lo reportado por Batmani et al.7 en 2021. Los factores más importantes que influyen en la incidencia de ITU en las mujeres mayores son la obesidad, la diabetes mellitus y la hipertensión arterial. El 51.6% (n = 107) de los pacientes presentaban unas cifras de albúmina < 3 g/dl, así como alteración en el recuento de leucocitos8, coincidiendo con diversos autores que encontraron una asociación de la leucocitopenia9 y la presencia de anemia10 como factor de riesgo para desarrollar ITU. Este hallazgo respalda la importancia de una respuesta inmunitaria robusta en la lucha contra las infecciones, donde un adecuado recuento de leucocitos es indicativo de una defensa efectiva contra agentes patógenos. La capacidad del organismo para movilizar y mantener un conteo adecuado de leucocitos es fundamental para el control de las infecciones, lo que podría ser un factor clave en la prevención de infecciones complicadas.
En cuanto a los patógenos más comunes, encontramos que el 75.7% (n = 81) presentaron ITU por E. coli. También Zhou et al.11 refieren que E. coli es el agente causante más común tanto en ITU simples como en ITU complicadas. Se encontraron bacterias productoras de BLEE en el 73% (n = 77); de manera similar, Alkan et al.12 encontraron un 69.1% de prevalencia de bacterias productoras de BLEE, y además señalan la hospitalización prolongada, el uso de antibióticos por periodos largos y vivir en una residencia de adultos mayores como factores asociados para el desarrollo de ITU positivas para BLEE. Se registró una alta resistencia a las penicilinas, con un número significativo de casos. Las cefalosporinas también mostraron una notable resistencia. puesto que un 73% (n = 77) de las bacterias fueron productoras de BLEE. Por otro lado, las uropenicilinas y los carbapenémicos presentaron una resistencia relativamente baja. En cuanto a las quinolonas, se observó una resistencia moderada, mientras que los aminoglucósidos mostraron un número reducido de casos resistentes. La resistencia a la azitromicina fue alta, y trimetoprima-sulfametoxazol evidenció una resistencia intermedia. Por último, la nitrofurantoína, la vancomicina y las tetraciclinas mostraron niveles de resistencia bajos en comparación con otros antibióticos. Estos resultados proporcionan una visión clara de la resistencia a los antibióticos en la población estudiada, lo que es esencial para guiar el tratamiento. Otros autores afirman que los genes de resistencia a las quinolonas mediada por plásmidos de E. coli productores de BLEE estarían explicando la resistencia a las quinolonas13. E. coli y Klebsiella spp. fueron resistentes a diferentes clases de antibióticos, con la tasa más alta de resistencia a la penicilina (85% y 95%, respectivamente), los macrólidos (70% y 76%), las cefalosporinas de tercera generación (69% y 58%), las fluoroquinolonas (69% y 53%) y la sulfonamida (56% y 41%)14.
La tasa de mortalidad registrada fue del 14.9%. A pesar de los avances en su diagnóstico y manejo, las ITU siguen relacionadas con altas tasas de incidencia y mortalidad15; en adultos mayores son más graves y tienen mayor probabilidad de provocar sepsis, shock séptico y mortalidad16.
Nuestros hallazgos indican que la hipoalbuminemia no se considera un factor de riesgo para ITU complicadas con presencia de patógenos MDR. Esta conclusión difiere de lo reportado por Gutiérrez et al.17 en 2022, quienes encontraron una OR de 3.3 (IC 95%: 1.5-7.1) con un valor de p < 0.001. Esta diferencia puede atribuirse al tamaño de la muestra, así como a la inclusión en su estudio de otros factores de riesgo como la neutropenia y la presencia de neoplasias malignas. Los adultos mayores presentan frecuentemente anemia, hipoalbuminemia y disfunción renal18. Más de la mitad de los adultos mayores estudiados presentaron anemia. Entre la comorbilidad significativa, la anemia se identificó como un factor que incrementó considerablemente la probabilidad de desarrollar ITU19. Si bien se ha encontrado asociación entre la hipoalbuminemia y la aparición de procesos infecciosos como la neumonía adquirida en la comunidad, la ITU complicada y las complicaciones posquirúrgicas, así como mayor morbilidad y peor pronóstico en la neumonía adquirida en la comunidad y la falla cardiaca, en nuestro estudio no se observó asociación entre los niveles de albúmina < 3 g/dl y la presencia de ITU complicada con patógenos MDR. Quizás esto se debe a que la muestra de la población fue pequeña, abarcando pacientes hospitalizados durante solo un año.
En cuanto a las debilidades del estudio, sería recomendable considerar una muestra más amplia y un periodo de tiempo más extenso. Otros estudios, en contextos de enfermedades tanto infecciosas como no infecciosas, han identificado correlaciones significativas, lo que sugiere que un enfoque más amplio podría proporcionar hallazgos más robustos.
Conclusiones
Las ITU representan un desafío significativo en el ámbito de la salud pública, en especial en poblaciones vulnerables como los adultos mayores. Este estudio proporciona evidencia sobre la prevalencia de las ITU complicadas y su relación con factores de riesgo, incluyendo la hipoalbuminemia y la resistencia bacteriana. A pesar de que se identificó múltiple comorbilidad, la hipoalbuminemia no mostró ser un predictor confiable de ITU complicadas con patógenos MDR en nuestra población estudiada. Los altos índices de resistencia antimicrobiana, especialmente entre las cepas de E. coli, sugieren una necesidad urgente de prácticas de prescripción más prudentes y un enfoque multidisciplinario para el tratamiento. Además, la incidencia de sepsis y choque séptico asociado con las ITU subraya la gravedad de estas infecciones y la importancia de un diagnóstico y un manejo oportunos. La mortalidad observada del 14.9% plantea la necesidad de desarrollar estrategias efectivas de prevención y atención, considerando la vulnerabilidad de este grupo etario.
Agradecimientos
Los autores agradecen al Hospital General Regional No. 58, IMSS León, Guanajuato, y a la Universidad de Guanajuato, por su colaboración en el desarrollo del estudio.
Financiamiento
Los autores declaran que este trabajo se realizó con recursos propios.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
Consideraciones éticas
Protección de personas y animales. Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.
Confidencialidad, consentimiento informado y aprobación ética. El estudio no involucra datos personales, historias clínicas ni muestras biológicas humanas, por lo que no requiere aprobación ética. No se aplican las guías SAGER.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificial. Los autores declaran que no se utilizó ningún tipo de inteligencia artificial generativa para la redacción ni la creación de contenido de este manuscrito.
